1 de mayo de 2012

VLADIMIR MORALES


12 
Febrero
75
Entre copa y sopa
a través del mantel blanco
Vladimir y su barcarola.
No me olvido rubén, no me olvido.

El maipo; la nave
que no se llama olvido ni en sus barandas redondas.

Al fondo de sus bodegas el cielo era,
¿Cómo te dijera? 
Un horizonte cuadrado.
Éramos las costillas de marx en las heridas del barco.
Los compañeros iban al cielo y bajaban sangrando idos.

¿Recuerdas a carlos gajardo?
En el bajo vientre del buque
se trisaban las paredes de miedo y el óxido mismo, rezando, rezando.

Se muere juan tok, el barco en marcha y su carga callada.
Nos tiran al mar frente a quintero.
Podremos nadar. Ya es mucho tiempo.
Nos hundirán. Estamos muy lejos.

Paran las máquinas y el corazón
y  la luz del buque gotea
en cada costado, orina y comida.

De redes descienden los entes,
tristes peces con destino hasta el muelle.
Inermes, van llegando a pisagua
hacia la punta del dique.

Futuras momias acribilladas.
Futuras sombras del paredón.

Me fusilan diez veces, rubén
Entre vida  y muerte,
callo diez veces.
Me dicen: "te puedes ir
vladimir”.

Y entre sopa y copa
sube a nacer Vladimir 
sin pagar esa cuota.